En el contexto de la actual transición energética, la búsqueda de fuentes de energía limpias y sostenibles es esencial para transformar el sistema energético en uno más eficiente y circular. En este sentido, el hidrógeno (H₂) emerge como una alternativa clave debido a su alta densidad energética y producción libre de dióxido de carbono (CO₂). Sin embargo, el almacenamiento de H₂ enfrenta importantes desafíos tecnológicos en términos de seguridad, costo y utilidad. Al mismo tiempo, se necesitan estrategias urgentes para mitigar las emisiones de CO₂ que se generan constantemente en diferentes sectores. La adsorción se ha convertido en una de las tecnologías más prometedoras para este propósito, utilizando materiales adsorbentes donde las moléculas de gas pueden almacenarse de forma segura dentro de sus poros o débilmente en la superficie. Sin embargo, el mayor desafío en esta área es el desarrollo de materiales que permitan el almacenamiento eficiente de estos gases, minimizando al mismo tiempo el impacto ambiental de sus rutas de síntesis. En este contexto, esta propuesta tiene como objetivo desarrollar materiales porosos, como carbones nanoestructurados (NC), estructuras Metal Organic Frameworks (MOF) y materiales híbridos. Para ello, se emplearán técnicas emergentes como la mecanoquímica, empleando como materia prima residuos agroindustriales de Extremadura y residuos plásticos, como botellas de tereftalato de polietileno (PET). Además, se funcionalizarán materiales para aumentar su capacidad de adsorción de H₂ y CO₂ mediante el uso de fuentes naturales de minerales. Se espera obtener materiales con una elevada superficie específica y un alto volumen microporoso, capaces de adsorber grandes cantidades de H₂ y CO₂, aportando una solución viable, sostenible y tecnológicamente avanzada a los problemas asociados al almacenamiento de estos gases.